motivo de que la calefaccion de un coche no vaya;0.00

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Sospecho que a Vds le resultará extraño que, con el verano que nos cae encima, venga yo a hablarles de la calefacción de los turismos; pero tengo mis fundamentos. Primeramente, pues a lo largo de los 2 o tres últimos inviernos ahora había sentido algunas faltas sobre esto, de las que después vamos a hablar; pero es que muy últimamente, entre Julio y Agost, he vuelto a tener una experiencia siquiera extraña. Probaba el nuevo Seat Ateca, con el motor 1.4-TSI ACT de 150 CV, desconexión de tubos, cambio manual y tracción frontal (cuya prueba aparecerá en el instante oportuno), y como es frecuente -y con mucho más fundamento realizando tanto calor- había iniciado la prueba prontísimo.

Tal es así que todavía se encontraba a la noche, a puntito de amanecer, en el momento en que llegué a una región donde comúnmente el termómetro acusa una destacable bajada de temperatura. Es una región de montaña alta donde, a lo largo de algo mucho más de unos diez km, se cruza un valle o mucho más precisamente una depresión que debe tener una salida muy angosta, que jamás he llegado a encontrar. El aire frío, y por consiguiente mucho más pesado, se queda atrapado a lo largo de la noche, produciéndose una curiosa inversión térmica hasta el momento en que el sol sube lo bastante para incidir de forma directa dentro de esta foia u cazuela. Poco tras salir, la carretera comienza a subir hasta lo prominente de un puertecito (el punto culminante de todo el paseo), que está a 900 metros de altitud, prácticamente 300 metros mucho más prominente que el fondo de la depresión; y en la mayoría de los casos arriba del puerto acostumbra haber una temperatura entre cinco y ocho grados mayor a la registrada en la región mucho más baja.

Conclusión

Si debemos recargar el gas del aire acondicionado de nuestro turismo es que hay un escape en el circuito, por muy refrigerante que cargamos se volverá a huír en algún momento , conque es recomendable que un taller serio busque el escape para arreglar finalmente nuestro inconveniente.

El calor dentro, preciso

Pero no es solo el conductor el que queda expuesto si la calefacción se rompe, asimismo nuestro vehículo. Y sucede que, sin aire ardiente, puede ser en especial bien difícil, por poner un ejemplo, eliminar el hielo juntado en el cristal por las mañanas.

Echar agua ardiente de manera directa sobre la luna frontal es un fallo de bulto, pues la diferencia térmica puede resquebrajar el vidrio, y su substitución tampoco es económica.

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