el frio la calefaccion y la lana provocan dermatitis atopica;0.00

0.00

La primera medida precautoria a adoptar es la reparación de la barrera cutánea. Esto lo logramos con la humectación día tras día con cremas emolientes que idealmente sean concretas de pieles atópicas (lipídicas, no perfumadas, hipo alérgenos, etcétera.). El más destacable instante para la lubricación es tras el baño, en los 3 minutos siguientes. Si es viable lubricar 2 o 3 ocasiones cada día, todavía es preferible. Esta indicación solo debe seguirse en los periodos de remisión, esto es, que no se está cursando con un brote de dermatitis atópica, puesto que en un caso así las cremas provocarán ardor y mayor irritación. En los brotes se suspende la lubricación y se prosiguen las advertencias de etapa aguda.

Zonas mucho más perjudicadas

En bebés y pequeños, los síntomas de la dermatitis atópica acostumbran a manifestarse en mejillas, cuello, parte externa de los brazos, muñecas, dorso de las manos, muslos y pies.

En la situacion de los mayores, los síntomas se muestran más que nada en manos, rostro y párpados. Asimismo los pliegos tienen la posibilidad de verse damnificados. Estas son las ubicaciones mucho más usuales, a pesar de que los brotes tienen la posibilidad de manifestarse en otras zonas del cuerpo.

Humectar, humectar, humectar. La hidratación es la clave para proteger y impedir la dermatitis atópica, con lo que es fundamental usar una crema humectante concreta que tenga un efecto antiinflamatorio y también humectante y además de esto restara la barrera cutánea. Eczaid crema tiene una fórmula única para impedir y volver a poner la barrera de la piel, calmando síntomas como el picor o la inflamación. Además de esto, se puede usar tanto en los brotes como en el cuidado.

Duchas veloces con agua no muy caliente. El agua muy ardiente y los baños largos causan una mayor sequedad de la piel, lo que frecuenta comportar un empeoramiento del picor. De ahí que es aconsejable tomar duchas breves y con el agua no muy caliente o, si es viable, fría, sin frotar en demasía la piel y secándola con suaves toquetes.

Consejos para impedir eccemas en invierno

¿De qué manera eludir o impedir la aparición de estos eccemas en las situaciones de piel seca, con picor, enrojecida o resquebrajada?

  • Usar humidificadores ambientales para contrarrestar los efectos de la calefacción: tienen la posibilidad de ser una herramienta útil para sostener el ámbito con mayor humedad relativa a nuestros hogares en el momento en que esté andando la calefacción.
  • Duchas (no baños) tibias y cortas.
  • Usar aceites de baño, jabón syndet, gel de baño con pH entre 4,5-5,5 para sostener la acidez habitual de la piel, sin perfumes, consevantes ni colorantes, para reducir el peligro de alergias y que no contengan Sodium Lauryl Sulfate ni Sodium Laureth Sulfate “SLS SLES free”.
  • No emplear esponjas ni frotar la piel. Secarse con toques (no fregando la piel) con toallas de algodón delicadamente. No deje secar la piel en el aire
  • Emplear crema humectante todos los días, tras la ducha, para eludir la sequedad (aun, 2 ocasiones cada día). Asisten a que la barrera epidérmica continúe íntegra ahora retener la hidratación de la piel. Debe indicarse de forma personal y también intransferible en todos y cada caso la correcta tras la solicitud de opinión.
  • Usar tejidos que no irriten la piel (algodón y/o lino) mucho más que otros que logren irritarla (llanas y/o poliéster).
  • Tener las uñas cortas para eludir romper la piel al rascarse y eludir de esta manera infecciones.
  • Tras practicar deporte, ducharse veloz, para eludir que el sudor reseque mucho más nuestra piel.
  • Tomar entre 1,5 y 2 litros de líquido cada día. En el momento en que hace aparición la sensación de sed es porque ahora se ha producido una alguna deshidratación.
  • Investigar viable causa alérgica
  • Si hay estreñimiento crónico, debe tratarse. Sostener en buen estado la flora intestinal
  • Eludir el agobio.

Picor en la piel por cambio de temperatura

En lo que se refiere a la temperatura, lo aconsejable es buscar mantenerse en sitios con una temperatura confortable, que no tengamos ni frío ni calor. Pero esto no es tan simple de hallar, ya que la temperatura cambia según la temporada del año, y según qué estación, singularmente en invierno y en verano, nos observamos expuestos a temperaturas muy dispares en el transcurso de un mismo día , si equiparamos la temperatura exterior con la que tenemos la posibilidad de hallarnos en inmuebles o medios de transporte. Esto hay que más que nada a la existencia de aires acondicionados y calefacciones. Por todo ello, generalmente, la aparición de brotes atópicos y los síntomas de atopia (como picor) se acrecientan a lo largo de los meses de otoño y también invierno, debido al frío y al empleo de la calefacción. En verano, si hace bastante calor la sudoración excesiva puede acentuar asimismo la aparición de brotes, pero de manera general, el frío tiende a ser peor ya que reseca la piel. Por contra, la exposición al sol puede ocasionar urticarias agudas (lo que se conoce como alergia al sol), pero no tiende a ser causa de brote de dermatitis.

Clic To Mensaje de Twitter

Deja un comentario